Esta canción de Fernando Cabrera, interpretada con Ana Prada, resume bien el sortilegio. Que por mí vayan todos, los mismos que las aman, a las cosas...
Mostrando entradas con la etiqueta Ana Prada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ana Prada. Mostrar todas las entradas
miércoles, 5 de marzo de 2008
Dulzura distante
También la noche de ayer en Clamores, a pesar del sonido horrible que se nos vino encima, se salvó como pudo (hacéis una cosa dulce, dijo ella, que no se parece a nada) —pero el lujo mayor estuvo en los dos días anteriores, de frenético ensayo. Fue un verdadero regalo conocer a Enrique, gran músico y gran tipo, uruguayo a muerte, que salió con nosotros a tocar como quien te acompaña, sonriente, en una caída libre. Mientras paseábamos por la feria medieval de mi pueblo, hablamos de Eduardo Mateo, de Kano y los Bulldogs y otra tanta buena música de allá que aquí no le suena a nadie. Le hablé de Verónica, aquella memoriera uruguaya que aparece y desaparece de mi correo trayéndome siempre arte y zozobra. Desde que me descubrió ciertas canciones (Tu tristeza, Hoy te vi...), tengo una confianza imbatible en que hay muchos tesoros musicales por descubrir, sobre todo de países como Uruguay, que están como difuminados en el mercado global, y sin embargo rebosan talento.
Esta canción de Fernando Cabrera, interpretada con Ana Prada, resume bien el sortilegio. Que por mí vayan todos, los mismos que las aman, a las cosas...
Esta canción de Fernando Cabrera, interpretada con Ana Prada, resume bien el sortilegio. Que por mí vayan todos, los mismos que las aman, a las cosas...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)