Nuevos pasos por viejos caminos: compuse esta pieza en otoño para dos instrumentos, pero hoy he pensado que quedaría mejor reducida a uno solo, que canta la melodía y se acompaña. Así suena:
Todo conspira para hacer esta pieza. Mompou lleva a Satie y viceversa, y los días de lluvia, excesiva y helada, me traen a la memoria aquel viejo tema: Lluvia gris, / mi jardín / y un charco / de añil. Cuesta sacar tiempo, pero la partitura es maniática (piano, harmonio y cello) y no me deja cenar hasta que encuentro las variaciones justas. Supongo que, con el tiempo, si admiras a Erik Satie, es inevitable acabar componiendo tu propia Gymnopedie. Allá va la mía.
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Edito para ajustar timbres y algunos detalles. Salen el piano y el cello, entran el harpa y el oboe.