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sábado, 11 de mayo de 2013

Organ Tune


La música es tan inseparable de la gente a la que quieres que a veces emana literalmente de ellos. Esta pieza instrumental, por ejemplo: el ritmo lo trajo esta mañana mi pequeño tocayo (un, dos; un, dos, tres), supongo que de la escuela —pero sin duda corresponde a alguna danza tradicional: me trae recuerdos de las piezas folkies y medievales que tocábamos hace tanto con Dani o Alfonso (y también de La Yenka). Por otra parte, oír el órgano, que se ha impuesto enseguida en el casting, es oír a Antonio, que tantas veces lo hacía sonar para nosotros, primero en Las Águilas y luego en Valdemanco. Allí me invadieron las cadencias barrocas —que con el maestro Aníbal hemos tenido ocasión luego de explorar y entender debidamente. Todos ellos dan vida a la pieza. Aunque ella, claro está, no aspire a hacerles justicia.


sábado, 16 de marzo de 2013

Courante

 

Seguimos el maestro Aníbal y yo con la discreta locura de hacer una Suite de danzas al modo barroco. Tras la Allemande, le toca al turno a la Courante, que contrasta con la Allemande en varios sentidos: tiene ritmo ternario en vez de binario y un tempo mucho más vivaz. Me sugirió el maestro que esta vez integrara en la danza algún elemento impresionista —así que la segunda sección de la danza está en modo lidio, uno de los favoritos según creo de Debussy, y desde luego uno de los míos. El registro del melotrón virtual me recuerda algún pasaje de los Cuadros de una exposición de Mussorgsky pasados por Emerson, Lake & Palmer. ¡Hermosos recuerdos!

martes, 12 de marzo de 2013

Allemande


Cuando me propuso la semana pasada el buen maestro Aníbal hacer una suite de danzas al modo barroco, pensé primero en aprovechar las piezas más o menos bailables de aire medieval o renacentista, o simplemente folk, que se me habían ocurriendo en estos años, con las variaciones y ajustes que fueran menester —pero no tardé mucho en lanzarme más bien a examinar las convenciones de la allemande (por empezar por algún sitio) e intentar replicarlas, con la idea de que hacer una pieza de este tipo tampoco puede ser tan distinto de componer un soneto o una décima.

La ignorancia es atrevida, pero también instructiva. Este es mi primer intento con la allemande: por corregir, porque se repite la estructura AB AB cuando debería ser AA BB, y hay una coda, extraña al género; pero algo hay ya de allemande en la pieza —al menos eso espero.

Para la ocasión he invitado a dos saxofonistas virtuales a tocar el melotrón —aunque, escala oriental mediante, vienen a sonar más bien como clarinetistas balcánicos o del Epiro. Mola. Ahora falta que Carlos cumpla y aporte el bailecillo.

sábado, 23 de febrero de 2013

Danza de violín

 

El regalo de esta mañana: una pequeña danza en do sostenido menor, para violín, sitar y percusiones chinescas.