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sábado, 8 de octubre de 2016

Estudio en escarlata


Gracias a Pablo García, que tuvo la idea y la pericia y decisión para realizarla, tenemos nuevo vídeo de La Bossa y la Vida. Helo, y con él diez cosillas sobre Estudio en escarlata.



1. Estudio en escarlata es el título de la primera novela de Sherlock Holmes que escribió Arthur Conan Doyle. Se publicó en 1887.

2.  La expresión se refiere a un estudio, es decir, un boceto o apunte, dibujado en color rojo (escarlata). En el libro de Doyle, el estudio en cuestión es el asesinato que investigan y resuelven Holmes y Watson. El hilo rojo de la sangre derramada forma el diseño.

3. La letra de la canción habla de varias cosas, y de ninguna en particular. La conexión con el estudio en escarlata viene porque en la primera estrofa se habla de soplar sobre las brasas, haciendo que broten las llamas.

4. Una de las cosas de las que habla la canción es de los amigos perdidos, y de cómo a veces se les echa tanto de menos que, en cierto modo, su falta se hace ubicua. Yo pensaba en mi amigo Antonio Hernández, Aker, pero por desgracia todos  acabamos teniendo a alguien a quien echar intensamente de menos, cuya ausencia nos acompaña.

5. En el arranque (Raíz de lo que viene, amor de lo que pasa) hay un guiño a una canción cientovolandera que dio nombre al único disco del grupo, Por amor a lo que venga.

6. La canción tiene solo cuatro acordes, aunque les caen algunas tensiones coloridas que hacen que no suene (demasiado) a guitarra de campamento.

7. Para felicidad (o no) de los músicos que no pueden usar cejilla, está en si mayor, tono de cinco sostenidos y hermoso sonido, muy brillante.

8.  La estrofa final es un arreglo del arranque de la Sonatina, uno de los poemas más conocidos (e injustamente vilipendiados) de Rubén Darío. Hay otra canción nuestra, Juventud divino tesoro, que es toda ella adaptación (en tono bluesero) de un poema del maestro nicaragüense.

9. Las palabras consuelan, pero nunca lo suficiente. Unas veces las exaltamos (es la palabra el único tesoro que persiste: / el lápiz con que puedes dibujar cualquier color) y otras veces constatamos su ruina (qué tarde, qué deprisa / caducan las palabras).

10. ¡Los pies de Fátima! Pablo valoró grabar los pies de todos, pero decidió con buen tino centrarse en los de la dama Galadriel.

sábado, 25 de agosto de 2012

Estudio en escarlata


Raíz de lo que viene,
amor de lo que pasa,
burbujas de colores
para inundar tu casa.
Sentir que todo empieza
donde mi voz acaba,
soplar sobre tus brasas:
estudio en escarlata.

La tarde se desliza
como un salvapantallas,
patitas invisibles
arañan la mirada.
Qué pronto pasa todo
cuando no pasa nada;
qué tarde, qué deprisa
caducan las palabras.

Iglesias emergidas,
redobles de guadaña,
derrama sus favores
la muerte subterránea.
Te eché tanto de menos
que a veces me abrumaba
tu ausencia en todas partes,
lo mucho que me faltas.

El IVA de los sueños
en esta temporada
rebasa en cinco puntos
la avilantez del alma.
Promesas empapadas
en agua de borrajas:
gobiernos en ayunas
patrullan la mañana.

La princesa está triste,
¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan
de su boca de fresa
que ha perdido la risa,
que ha perdido el color
y en un vaso, olvidada,
se desmaya una flor.