lunes, 30 de marzo de 2009

Lejos, muy lejos del mundo


Imagino que los timoratos tendrán muchos peros que poner a la resurrección general del pasado que, a través de démones como Facebook o este mismo blog, nos reúne con amigos perdidos y épocas distantes —pero a mí me encanta.

Aunque he hecho bastante arqueología musical a través de las sufridas cintas de Ciento Volando (y su prehistoria, Assahar), nunca había llegado tan lejos como en este caso. El mérito, entonces (¿1986?) y ahora es de Ricardo Mariscal, buen colega, que grabó esta canción para un trabajo de clase de Filosofía (sobre la motivación, nada menos) cuando éramos alumnos de BUP en el colegio San Viator de Madrid, y ha logrado ahora localizarla y pasarla a dígitos.

El invento tiene sonido e imagen (un solo mudo de Mariscal, a lo Ringo, que revuela pensativo en torno a una visión dormida sobre el pupitre, la bella Ángela), pero de momento sólo he podido capturar el primero. He resistido la tentación de filtrar y meter reverb, porque el aula donde la grabamos ya tenía un eco considerable, y la cámara debía de ser buena (hay ruido ambiente, pero no, para entendernos, parásito).

La canción es la primera que recuerdo haber hecho, o al menos la primera que me atreví a tocar por esos mundos. Para no saber nada de música, no está tan mal: la armonía tiene algunas especias modales (mixolidias, para los que gustan de esas cosas) y comienza con un par de acordes de séptima-cuarta suspendida, en los que sigue cifrada, para mi gusto, cierta forma de magia.

La letra es un tanto oblicua: habla del encuentro becqueriano de dos amantes en el Más Allá, en un amanecer eterno; pero, contradictoriamente, acaba emplazándolos para el Juicio Final. Me doy cuenta ahora de que he vuelto sobre el tema al menos otra vez.

Canta Aurora Babarro, que después hizo un par de años de Clásicas conmigo en la Complutense. Ya no recuerdo si la coña entre 'brilla la aurora' y 'brilla la Aurora' estaba o no en mi cabeza cuando compuse la letra. A la flauta, ya entonces, Daniel (ya son años juntos, oiga).





Hay
un lugar lejos del mundo
donde el sol
no se pone jamás
y a la luz
de un amanecer sin tiempo
brillan (*)
voces de puro cristal;
y la luna
navega azul en el cielo
y brilla la aurora sin final.

Lejos, muy lejos del mundo,
lejos por siempre jamás.
Un día estaremos allí juntos
y esperaremos el Juicio Final.


(*) Aurora, que además de bella era docta, prefería vibran a brillan, pero, por esta vez, dio por buena la sinestesia.

(**) En la foto, Carlos (derecha) y yo, en un pasillo del Sanvi. En alguna de las aulas que se abren a la derecha de la foto se grabó el invento.

17 comentarios:

fmop dijo...

La foto impresiona.

Anónimo dijo...

No dícen que el tiempo lo borra todo... pués no ha podido con la cinta.El pasado es un espejo en el que todavía podemos vernos, eso es muy bueno para saber cómo hemos vivido desde aquél tiempo.
Disfrutalo Al.
D.

planseldon dijo...

Juas, qué foto! Te juro que si la veo suelta me creo que es de una película coreana xD

Anónimo dijo...

¿86, tío? ¡qué nivel! yo entonces no pasaba de "vastallarelobús" y el bajo de hiroshima de barón rojo...
Rafa

Gharghi dijo...

La foto es obra de Daniel. Pura artesanía, no hubo ni cámara. Al menos no una al uso.

Me pregunto si hoy en día sería capaz de repetirla.

Si mal no recuerdo fui compañero de clase del hermano de la agraciada cantante, Santiago Babarro, forofo del Real Madrid con chalet en Villalba. Hasta justo el año anterior de conocer a Alejandro; repetí séptimo. Estanqueme un año de estudios oficiales, empecé a ser quien soy ahora.

Al59 dijo...

Siempre me ha gustado esta foto, pero había olvidado las circunstancias en que se hizo. Una vez más, Carlos, tu memoria suple la mía.

Al59 dijo...

Y eso que salías ganando, Rafa. Yo compruebo que toco ahora lo mismo que entonces. Tantos años y, en lo esencial, no he aprendido gran cosa.

Joselu dijo...

¡Qué privilegio ser creativos y haber estudiado el BUP! Me recordáis a unos cuantos alumnos que tuve en aquel tiempo. ¡Qué maravilla!

Josepepe dijo...

La creencia dice que no debe abrirse un paraguas bajo techo. Pero, por lo visto, las creencias están para ser trasgredidas.¡Bien está!

Al59 dijo...

La lógica de la superstición es 'cada cosa en su sitio'. Pero en eso consiste la poesía: cambiar las cosas de sitio y función, dejarlas hacer de otro modo. Lo del urinario de Duchamp, vaya.

Aaoiue dijo...

Ostras, pero si llevas los míticos "escayolos".

Al59 dijo...

Y tan contento, oiga. Se nota que no frecuentaba las discos. (Ahora, tampoco.)

Anónimo dijo...

Alejandro, te voy a asesinar lentamente y no va a quedar nada de ti, jeje. No me acordaba yo ya de lo mal que cantaba.
Santi es mi primo, no mi hermano.

¡Que tiempos aquellos!

Firmado: la agraciada cantante

Al59 dijo...

¡El imán de la memoria! 'Agraciada cantante' no está nada mal, eh (aunque no son palabras mías). Un abrazo de tu asesinable.

Anónimo dijo...

No, querido asesinable, eso han sido palabras de un tal Gharghi?. Pero lo de bella y docta también me ha gustado mucho ;-()

Un besito desde la distancia del recuerdo, ejem

Al59 dijo...

Agraciada cantante, docta y bella, cual Hipatia amenabariana. ¡Y aún os quejaréis, milady! Sembrasteis una memoria de lo más afortunada. (En cuanto a la pequeña indiscreción, gracias a ella cruzamos de nuevo unas letras. Pido para ella el indulto.)

Anónimo dijo...

¡QUE LE COOOORTEN LA CABEZAA!

Sí,no faltaría más, recibes el indulto e incluso mi felicitación, es un blog extraordinario y la foto es una pasada. Ha sido muy bonito recordar, de verdad. Gracias cielo.

Si os quereis dar una vuelta por la web de nuestra asociación, jeje, aprovechamos el momento, así como quien no quiere la cosa. Es una web sin muchas palabras, los protagonistas no tienen voz.

www.salvarunavida.es
(¿Me disculpas la licencia?)

Por cierto Alejandro, tu dominio del idioma castellano me ha impresionado, no esperaba menos de ti. No es mi caso. Eentre mi amor por la vida mundana y contemplativa, el aprendizaje de otros idiomas y mi amor por el silencio y los que no hablan, me he vuelto una iletrada jajaja