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jueves, 12 de noviembre de 2009
Polanski encerrado
Pues eso: tres canciones con Polanski encerrado. La primera es del musical hippie por excelencia, Hair ("Claude Hooper Bukowski / finds that it's groovy / to hide in a movie, / pretends he's Fellini / and Antonioni / and also his countryman Roman Polanski"; visto lo visto, también habría valido ésta); la segunda, de Vainica Doble ("el gato de Polanski / se pudre en el ropero"); la tercera, de Polanki (o Polansky) y el ardor, grupo punkarra de la Movida.
domingo, 28 de octubre de 2007
Frank Mills invade Londres

Lo admito: para mí la primera versión de esta canción (con Shelley Plimpton) será siempre la definitiva; pero ha sido un regalo inesperado topar con esta interpretación tan distinta. Sonja Kristina (luego cantante de Curved Air) hizo el papel de Crissey, la chica que canta la canción, en el primer montaje británico de Hair. Hay algo germánico (y magnético) en su manera de abordar los tramos más altos de la melodía.
La canción en sí me maravilla cada vez más. La rima delicadamente ausente y esa fusión inusitada de géneros: el anuncio que suele ponerse por pérdida de gato o caniche (Se le vio por última vez... Se agradecerá a quien lo encuentre) y la denuncia de un robo que se resuelve de manera perfecta: el angelote infernal puede quedarse con los dos dólares, pero Crissey no parará hasta recuperarle *a él*. Como escribe el enorme LMP (sobre trazas de Lope y otros clásicos),
Al alba te fuiste,
dejándote sin mí.
dejándote sin mí.
sábado, 27 de octubre de 2007
Frank Mills
Los criterios de excelencia son paradójicos. Por ejemplo, una obra que genera en abundancia parodias y usos bastardos (como el publicitario), risible o repulsiva en su forma presente, suele ser en origen notable, y si uno se molesta en retirar la costra añadida, es probable que encuentre una piel tersa.
Se ha puesto de moda saquear las canciones de Hair, el gran musical hippy. Primero fue Aquarius, víctima doble de la caspa rafaelita y el lucro; después han puesto sus manazas grasientas en Ain't got no, y ahora le toca el turno a Let the Sunshine In (que, dicho sea de paso, siempre me pareció la pieza más floja del engranaje).
No sé si al mencionar mis favoritas corro el riego de dar ideas a algún publicisto. Espero que no. Tengo debilidad por Easy to be hard y Frank Mills. Esta última tiene, a pesar de la suave ironía, un tono de melancolía otoñal, entre hojas secas y calles mojadas, que encaja bien con los días.
Por si Goear se guardara por un tiempo sus tesoros, como suele, aquí van de coda algunos Youtubes. Son montajes recientes de la obra, afectados algunos por un cierto operaciontriunfismo, que escoge voces clónicas, domesticadas —pero algo conservan. Helos.
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