martes, 30 de enero de 2018

Desánimo y lexicografía





Hay mucha gente que no entiende el propósito de los diccionarios. No están ahí para proponer una forma sana y políticamente correcta de hablar. Deben, sobre todo en el caso del diccionario de la Academia, recoger todo el vocabulario heredado y también el que se va incorporando en los últimos tiempos. Esto incluye términos tan odiosos como 'panchito', 'sudaca', 'feminazi' o 'judiada', y expresiones no menos penosas, como 'merienda de negros'.


El diccionario no es machista o racista por recoger estos términos (como no es pseudocientífico por recoger qué es el 'flogisto'). Los que los usan, seguramente sí. ('Seguramente', porque siempre cabe el uso oblicuo, irónico, etc.) Sin embargo, a la gente le mola la idea de que la Academia es un grupo de fachas misóginos que se refocilan redactando estas entradas. Es una forma barata de sentirse moralmente superiores. En realidad, revela una incomprensión total de lo que es la lexicografía. En sí, es una bobada, pero se suma a una corriente general que juzga todo sin entender casi nada, con parámetros fanáticos. Gente así pide que se retire 'Maus' de las bibliotecas o librerías porque aparece una esvástica en la portada. 'Maus', una obra maestra del cómic antifascista. 

Con esa gente (por no decir algo peor) nos toca vivir, y su poder va en ascenso. A mí me produce un enorme desánimo. Hay días que pienso que no merece la pena oponerse a la ola, que nos va a tragar sí o sí. Me gustaría decir que sigo luchando porque la rabia me impulsa, pero esos días, que van siendo más, es solo la conciencia del deber la que me obliga a hacer un comentario donde sé que no va a ser bien recibido, interrumpir un speech que a todo el mundo le está pareciendo de perlas para introducir un pero, poner pegas a la lapidación preventiva de alguien, etc. Alguien tiene que hacerlo, me digo. Pero a veces me gustaría no ser siempre yo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hacía mucho que no pasaba por este blog, y me alegro de encontrarte en plena forma, amigo Al.
Pese al desánimo que comentas, y que comparto, espero que sigas alumbrando hacia esas tinieblas.
Y es muy difícil, porque son los del "conmigo o contra mí".