lunes, 3 de mayo de 2010

Ya visteis al sagaz Salomón

Con lo amplio que es el mundo, uno acaba tropezando con los mismos sospechosos. Resulta, así, que la letra de esta canción de Dead Can Dance es ¡de Bertold Brecht! (Letrista también de The Doors e inspirador de Silvio Rodríguez. Un maldito figura.)



Ya visteis al sagaz Salomón
y sabéis lo que fue de él.
Lo complejo le parecía sencillo.
Maldijo la hora que lo hizo nacer
y vio que todo era en vano.
¡Cuán grande y sabio fue Salomón!
Sin embargo, el mundo no tardó
en sacar su conclusión:
fue la sabiduría lo que lo llevó a ese estado.
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!

Visteis después al valeroso César
y sabéis lo que fue de él.
Lo deificaron en vida
pero, aun así, lo asesinaron.
Y cuando alzaban el puñal fatídico,
exclamó, bien alto: "¡tú también, hijo mío!"
Sin embargo, el mundo no tardó
en sacar su conclusión:
fue la valentía lo que lo llevó a ese estado.
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!

Habéis oído hablar del honrado Sócrates,
el hombre que jamás mentía.
Pero no fueron tan agradecidos como cabría pensar.
En vez de eso, los gobernantes lo hicieron juzgar
y le entregaron la bebida emponzoñada.
¡Qué honrado era el noble hijo del pueblo!
Sin embargo, el mundo no tardó
en sacar su conclusión:
fue la honradez lo que lo llevó a ese estado.
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!
¡Qué afortunado el hombre que no la posee!

Aquí veis a unas personas respetables
que se atienen a las leyes de Dios,
quien, de momento, no se da por enterado.
Los que estáis sentados calentitos y seguros en casa
ayudadnos a aliviar nuestra amarga necesidad.
¡Con lo virtuosamente que comenzamos!
Sin embargo, el mundo no tardó
en sacar su conclusión:
fue el temor de Dios lo que nos dejó en este estado.
¡Qué afortunado el hombre que no lo posee!
¡Qué afortunado el hombre que no lo posee!

3 comentarios:

Johannes A. von Horrach dijo...

Casualidades de la vida, colgué el audio en Goear hace pocas semanas:

http://www.goear.com/listen/0b750e8/how-fortunate-the-man-with-none-dead-can-dance

Recuerdo que me la descubrió, a mediados de los 90, el gran Ramón Trecet en sus 'Diálogos 3'. Iba recitando la letra en castellano, por encima de la música y de la voz de Brendan Perry, con mucha mala baba y final exaltado (creo que dedicó la pieza a la corrupción política que en esos momentos rondaba por España).

saludos

Al59 dijo...

Pues sí que es coincidencia, porque yo también la descubrí a través de Trecet. He ahí un texto siempre contemporáneo.

Gharghi dijo...

Ah! el gran Trecet. Ya no se hacen programas así. O al menos no tengo noticia de ello.