viernes, 25 de marzo de 2011

And I Got High


La casuística es varia: a veces, sin haberla compuesto aún, uno escucha la canción perfectamente formada en la cabeza —pero más a menudo se limita a intuirla, como un conjunto de posibilidades que, según el tiempo disponible y lo claro o espeso que ande uno, pueden llegar o no a tomar forma. Esta vez ha habido suerte. Aunque mi vena tiende a ser melancólica, me ha salido una canción (sin letra; un instrumental cantabile) plácida y despreocupada, que viaja por acordes soleados, de sol a re mayor, pasando sin peligro por las tierras de en medio. El oboe lleva la melodía y el piano eléctrico los acordes (que van formando otra), sobre un ritmo vagamente bossanovesco. Abundan las séptimas y novenas, y se ha colado una quinta disminuida en el último acorde, pero el tono de conjunto es amable. Pueden inhalar sin miedo. Un abrazo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mola.

Gharghi

Alfredo J. Ramos dijo...

Pues sí, tiene algo de vuelo sobre la Tierra Media, en horas donde la luz, sin llegar a cegar, está presente. Sí que mola (igual que esa foto ante la mole herreriana, la Lonja creo, y acaso frente a la entrada del Colegio Alfonso XIII). Abrazo.