martes, 15 de marzo de 2011

Teoría y burla del poema

En diálogo con Miguel Puya, a quien agradezco enormemente su generosidad, leo ahora, por primera vez, muchos textos de Antonio. La producción de nuestro amigo fue asombrosa, también desde un punto de vista cuantitativo. Al final de una carpeta encuentro varios textos de finales de los 90 que ironizan sobre las posibilidades de la metapoesía —y las exploran con raro tino. Este es, de momento, el que más me ha gustado.

*

Teoría y Burla del Poema

El autor advierte de cómo esto no es más que un poema;
pero la sensibilidad de algún lector podría sentirse herida.

Esto es solamente un poema;
pero si tu sensibilidad se va a sentir herida,
no sigas leyendo.
Esto que estás leyendo
no es nada más que un poema;
pero, si tu sensibilidad se empieza a herir,
cierra ya el libro.
Yo sólo escribo un poema.
¡No me propongo herirte!
Pero, si ya te sientes herido,
no albergues tu dolor
contra el autor
y no sigas leyendo
(o no me culpes luego;
podría hasta
enojarme
y echarte
de la página:
—¡Fuera de este
poema!).
Para eso avisa uno:
tú, si ves que no soportas,
lo dejas; si no,
sigues. ¿Sigues....?
Pues yo sigo
también.

....Iba diciendo
que no hay por qué ponerse
así.
No hay por qué herirse tanto.
Queda más....,
es .... mejor
simplemente. Y además,
te autoriza a leer este poema
sin sufrimiento.
¿Estás a gusto, no....?
Ahora comienzas a sentirte cómodo
en el poema.
Siempre es igual, tanteos antipáticos;
y, luego, hay simpatía hacia el poema.
Primero, el desagrado;
después, suele gustar.
Mira: esta es la parte grande
del poema.
Es una sala amplia,
es un espacio llano.
Aquí suelo venir, si es que logro impulsar las escaleras.
Aquí, hay claridad,
todo es más
cómodo.
Aquí, me siento libre.
Éste es el centro
del poema.
¿Ves todo eso de allí....?
Pues todo eso es lo mejor
del poema.
Aquí guardo lo mejor
del poema.
¿Ves aquello....?
Pues es la metáfora mejor
de este poema.
Y todo esto que estás leyendo
es lo mejor
del poema.
Ya sé que te está gustando.
Creías, al principio, que iba a herirte;
pero has comprendido que sólo iba a gustarte.
Pues léelo, libre eres
en la región más libre
del desierto.

Y llegamos, por fin,
a lo mejor,
químicamente
bueno.
Es así....,
y así....
¿Te gusta....?
Yo suelo situarlo
sobre el final,
como una cúpula,
como una cúpula
con péndulo,
como una roca dentro de un compás. Desde aquí,
se cae muy deprisa
sobre la angustia.
¿Que no quieres que acabe....?
Aún no termina,
aún nos balanceamos suspendidos
en la región del centro.
Pero el final se siente
ya cercano.
Ya comenzamos
a caer.
La solución
desciende
por sí misma.
Tus protestas de ahora ya no pueden
negar a lo perfecto su fracaso.

Yo sólo estaba escribiendo un poema.
Ya te advertí de que esto era
solamente
un poema.
Y nunca hubiera dejado de avisarte
que podía herir tu sensibilidad.

Antonio Hernández Marín,
2-12-99

8 comentarios:

Juan Manuel Macías dijo...

Me ha parecido estupendo: divertido y raramente emotivo a un tiempo. Nada como la poesía para reírse de la poesía con sus mismos resortes. No conocía nada de este autor.
Saludos

javi dijo...

Encantador. Me gusta mucho la cadencia, como se repite el tema...

Yo a todo esto venía a agradecerte el libro, bueno los libros, y bueno doblemente, agradecertelo a ti y a Iñigo.

(Y muy bien editado, me he dado cuenta de que la molestia para seguir las notas al pie era debido a la forma de lectura del Pdf.)

Un saludo.

javi dijo...

Y quedo obligado a devolver el detalle, por supuesto. :)

(Buena obligación, nada que ver con las enojosas del trabajo...)

Anónimo dijo...

Habría que echarle horas, seleccionar bien los textos, agruparlos de la mejor forma posible (o la que mejor parezca al/los seleccionador/es) y editar al menos una antología de poemas de este genial autor.

Gharghi.

Juan Poz dijo...

Creo que ya se ha formado "de facto" y de "leyenda" un "grupo de amigos de Antonio Hernández" dispuesto a que vea tanta luz como pueda caer sobre ella una obra de enorme valor. Me ofrezco, incondicionalmente, para esa labor de lectura y de selección. Después habrá que pensar muy bien en el modo de financiar la edición, donde tantos animosos proyetos varan. Antonio merece el entusiasmo de sus lectores, el nuestro.

Al59 dijo...

El entusiasmo, amigos, está. Y al mismo tiempo, por la parte que me toca, un profundo desánimo. Cuando Antonio estaba por aquí, fui yo quien le convenció para que preparara un poemario y lo llevara al editor. El cual no es que se negara a publicarlo; es que ni se dignó a responderle. Estos días, por cierto, estoy viviendo una réplica de la situación: un tipo me pide un libro porque, me dice, está interesadísimo en publicarlo. Lo demás os lo imagináis (y acertáis).

Alfredo J. Ramos dijo...

Excelente el poema, Al. Estoy convencido de que el proyecto de la Obra Incógnita de AHM no tardará en cuajar.

Al59 dijo...

Y qué gran título ese de 'Obra incógnita'.