jueves, 7 de septiembre de 2006

Educación (III): Las buenas costumbres


(Obvio, pero oportuno. Como cantaba Chicho Sánchez Ferlosio: ¡Ay, Perogrullo, / si tuvieran las Cortes / consejo tuyo!)

Toda la enseñanza literaria debería realizarse mediante la presentación y la yuxtaposición de trozos literarios y NO por la discusión de lo que algún otro discutidor dijo sobre la importancia de un poeta o autor. Cualquier profesor de biología dirá que el conocimiento NO puede transmitirse mediante declaraciones generales sin el conocimiento de los casos particulares. Usando el método de presentación y yuxtaposición hasta un profesor medianamente ignorante puede transmitir la mayor parte de lo que sabe sin llenar la cabeza del alumno con grandes cantidades de prejuicios y errores. La enseñanza puede ser incompleta, pero no será viciosa o idiota. Los prejuicios ridículos en favor de los autores conocidos, o en favor de los modernos contra los antiguos o de los antiguos contra los modernos, desaparecerían necesariamente.

(Ezra Pound, La misión del maestro.)

5 comentarios:

Joselu dijo...

Ah, si yo pudiera enseñar literatura así... De momento me han quitado la asignatura en primero de bachillerato, y ya veremos si la reponen. Pero imagino que esa yuxtaposición de fragmentos literarios iría acompañada de una adecuada contextualización, y eso es más complejo de lo que se sugiere porque nuestros alumnos están hueros de referencias culturales. Veo ese sistema destinado a alumnos privilegiados y con unas enormes ganas de aprender. Entonces sería una maravilla. De momento hacemos lo que podemos, que no es mucho. Una pregunta, acabo de leer Demian de Hesse y me pregunto si puede gustar una obra como esa a adolescentes de bachillerato. Tú la has experimentado y me lo puedes decir. La veo fuera de época totalmente, al menos de lo que son, vamos a llamarlo así, sus inquietudes. Díme algo. Un cordial saludo.

Al59 dijo...

Un cordial abrazo, Joselu. Pues... De unos quince lectores, entusiasmó a una (que la eligió como la mejor lectura del curso), gustó a cuatro más y pareció curiosa o rara a los más. Conectaron totalmente con el inicio (el tema del acoso escolar es por desgracia de lo más actual) y les gustó mucho también la relectura del mito de Caín (que aprovechamos para meternos en arena gnóstica, dándole vueltas al Evangelio de Judas que estaba por entonces todos los días en los medios). Por ahí entramos en el culto romántico a los malos, del que el rock da también tantos ejemplos. Todo eso les interesó. La parte más mística (ese dios ni bueno ni malo) y la relación con Frau Eva les resultó más difícil de digerir. En conjunto, dijeron que no habían leído nunca algo parecido —pero a muchos les molestaba que Hesse no fuera más claro sobre el sentido de lo que cuenta.

Fuera de época, no: en realidad, la temática (o al menos la emblemática) no anda muy lejana del actualísimo Código Da Vinci, sólo que bien escrito y sin moralinas.

javi dijo...

Yo lo intenté -con el Demian, digo- en el bachillerato, por mi cuenta... y no pude con él. Me gustó mucho, por aquellas mismas fechas, 1984, otra lectura casi diría arquetípicamente juvenil, y el tono del Zaratrusta de Nietsche -aunque mucho se me escapaba-. También los superhéroes de Alan Moore (Watchmen y Miracleman, V de Vendetta no), en la misma línea. Probé Siddartha, y tampoco, y eso que me lo acabé por cabezonería. Hay algo en Hesse que me repelía, pero no sabría expresar de una manera sencilla qué es; tal vez debería retomarlo un día y ver.

Otra cosa: ayer en la radio, se hablaba de lo de la chica secuestrada de Austria, en términos de educación, que el secuestrador había sido un... maestro, único y absoluto. Algún tertuliano mostraba una cierta, podría decirse, fascinación por lo que ello implicaba -que un adolescente se cría sólo con un adulto, sin interferencias de otros adolescentes: un experimento-. A mi me parece que equivocándose de alguna manera acertaban: la madurez de la chica, su adultez, que les resultaba tan admirable, no es sino autismo emocional... lo que no dice nada bueno de hacerse adulto. Pero les dejo ahí el tema, por si quieren sacarle punta, con su mejor conocimiento.

Por lo demás, un placer leerle, Al. Y releerle, cosa nada habitual en el formato blog (tan, a su manera, parecido al periódico). Y valga lo mismo para los poemas que sube.

Un saludo a todos.

Joselu dijo...

Gracias por tu comentario. Mi impresión sobre la lectura de la novela es muy semejante a la que señalas en las opiniones de tus alumnos. Pensaré sobre la posibilidad de ponerla en el programa. Sin duda, será una novela que les resultará sumamente extraña. Y pensar que hubo un tiempo en que ésta y otras obras de Hesse se vendían masivamente hasta en los supermercados. Quizás por ello no me decidí a leerlo en su tiempo. Un saludo.

Al59 dijo...

Javi: un placer volver a leerle. Como este blog no sigue la actualidad más que de forma ocasional o indirecta, tiene la fecha de caducidad más difusa. (Lo asombroso es que, sin tratar nada urgente, pueda interesar a alguien.)