martes, 30 de enero de 2007

Purple Haze


Si me preguntaras cuál era mi propósito, diría, en breve, que se trataba de acceder a la energía y el poder de Hendrix (la tradición afro-americana), pero expandir el vocabulario para acceder a lo que había disponible en la tradición europea; notablemente, a través de Bartok (los cuartetos de cuerda) y el primer Stravinsky de La Consagración de la Primavera y El Pájaro de Fuego. La pregunta que me hice podría plantearse así: «¿Cómo sonaría Hendrix tocando La Consagración de la Primavera o un cuarteto de cuerda de Bartok?». Si pasado el tiempo uno podría echarle un vistazo retrospectivo a esto y sorprenderse de la arrogancia de este jovenzuelo, bueno... ¡a veces la ignorancia de las limitaciones permite a los jóvenes de cualquier edad lograr cosas imposibles! (Robert Fripp).

...sólo que al revés: ¿cómo sonaría un cuarteto de cuerda invocando a Hendrix?

4 comentarios:

Sr. Verle dijo...

Al: La música de J.H. me estaba llamando y no he tenido más remedio que conectarme a su blog a pesar del trabajo y oirla. Curioso string quartet, pero no es igual.
En otro orden de cosas, ¿y una recuperación de Julie Driscoll?
http://www.youtube.com/watch?v=c_rQ8Tr-XHA

marquesdecubaslibres dijo...

Muy interesante. Yo conocí la música de Hendrix muy joven, a los quince años (1970). Mas adelante, cunado escuché un cuarteto de Webern me pareció que era la música de Jimi tocada con instrumentos de cuerda

Al59 dijo...

No respondo de los de Webern, pero en los cuartetos de Bartok hay algo definitivamente crimsoniano. En general, en toda esta música (incluido el Este Madrid del otro día) se ve la zarpa florida del Diablo: esos tritonos obstinados (diabolus in musica), como los que abren la pieza de Hendrix: un mi en la guitarra contra un si bemol en el bajo.

Al59 dijo...

A la Driscoll no termino de pillarle el punto. Insistiré.