martes, 12 de junio de 2007

En la punta de la lengua


Metido por necesidad (y mala cabeza) a explicar conceptos como Arte y Literatura, acude en mi auxilio Rubén Darío. El arte, escribió, no es un conjunto de reglas, sino una armonía de caprichos. Qué profunda lección. Por supuesto, cabe objetar que eso mismo puede formularse como regla: Quien quiera escribir bien, armonice lo que quiere decir con la forma de decirlo. Pero la trampa es bastante obvia: ahí no se ofrece un método, sino que se exige un resultado (sea x armonioso...), sin aclararnos cómo llegar a él. A la pregunta, legítima, sobre cómo armonizar lo uno y lo otro no se puede responder con reglas, sino con ejemplos, casuística. El dulce lamentar de dos pastores. Hablar de la dulzura de los sonidos que describen ahí la dulzura (aleluya: el ul la...), de la calidad paradójica, agridulce, de ese dolor vertido en forma placentera. Ese lamentar que comienza con la dulzura líquida de un la (dan ganas de lamerlo) y concluye en ese tar agrio y explosivo. La sonoridad de la palabra reuniendo desde fuera del sentido, por otros medios, el sentido de la palabra en sí y del adjetivo en principio inconveniente que la acompaña. ¿Arte literaria? Eso. Un espectáculo multimedia en el que fonología, sintaxis y semántica se conjugan y conjuran en un mismo propósito. Decirlo todo —como si nada.

4 comentarios:

Talín dijo...

Decirlo todo —como si nada.

Así es el verdadero arte

Juan Poz dijo...

Engolfarse en la nada, para decirlo todo.
También.

drix dijo...

Disiento... Como si nada, no, eso no es: Tiene que llegar en la forma precisa a tocar las emociones humanas. Esa forma, musical las más de las veces, implica trabajo racional tanto para el que escribe, como para el que lee... Engolfarse en la nada es, simplemente, sumergirse en el subconsciente, o en esa fuente universal donde todo nace y que está en todos. Pero no basta: hay que expresarlo, corregirlo, desde la Belleza del conocimiento racional metódico.
Es mi opinión.

Es mi opinión.

Al59 dijo...

Drix: estaba esperando a ver si Poz te contestaba, porque sin duda tendría mucho que decir. Yo, no tanto: sólo quería aludir "como si nada" a esa facilidad o transparencia que tienen siempre los grandes aciertos (esa impresión: pero si eso es justo lo que yo quería decir, etc.).