viernes, 7 de diciembre de 2007

Soft Machine


No sabe uno si vivir la actual Red como una primavera anárquica que será, más temprano que tarde, domesticada y metida en vereda o como un primer avance de la vida que vendrá. El caso es que uno acude a Youtube, un suponer, y aquello va camino de convertirse en el Jardín de las Delicias, cada vez más completo y apabullante, por más que se nos avise una vez y otra que las grandes empresas del disco, el cine y la tele podrían hacerlo caer, napsterianamente, de la noche a la mañana.

Recuerdo la frustración cuando busqué hace tiempo algún vídeo de Soft Machine, la gran banda británica psico-jazzy de los 60 que reunió en sus filas a los más audaces psiconautas: Daevid Allen, Kevin Ayers, Mike Ratledge, Hugh Hopper y Robert Wyatt dieron con un sonido nutritivo, único, que, a pesar de la pronta disolución de la formación clásica, pervive en las aventuras posteriores de todos ellos, de un modo u otro. Donde entonces no había nada, florecen ahora las maravillas. Aunque resulta difícil elegir, creo que estas dos escamas de 1967 dan idea cabal de la primera piel de tan longeva serpiente: Pronto, pronto, pronto (Sabemos a qué te refieres) y Por qué soy tan cortico.