miércoles, 20 de marzo de 2013

Está claro


De la lista de la tertulia política del Ateneo, traigo estos versos, que nos llegan en flor desde las Aguas:

Está claro que las mimosas
o los almendros,
por ejemplo,
si tuvieran que hacer lo suyo
por jornadas laborales
y días de descanso
o de ocio frenético,
no sabrían hacer sus cosas
como, sin saber
orden o plan temporal
lo van haciendo;
porque eso de abandonarse
a la rueda del año viva
es demasiado grande
para, sin turnos ciertos
de siete en siete o de quince
o diez o doce o menos
donde escribir como un mapa
los acontecimientos,
tenerlo conocido.
No: así no podrían
responder con acierto
incalculable al aire
ya dulcemente fresco
sus ramos amorosos
ni abrirse con desvelos
en tantas blancas flores
deshojándose y luego
en mil hojitas largas
relucientes de nuevo
verdor, ni oler tan rico,
más y más, que me pierdo
metida de nariz
entre ellas y te sueño
entonces que eres tú
oliendo lo que huelo.