sábado, 5 de julio de 2008

El Capitán de sus Entretelas


Como he explicado alguna vez, aunque los 80 fueron los años de mi adolescencia, crecí contra ellos, juramentado en la defensa de todo lo sesentero y setentil que había caído en desgracia, desde Love Me Do hasta el primer disco (único potable) de Medina Azahara. Como no hay resistencia perfecta, algo de lo bueno que se hacía me gustaba ya entonces (aunque no me gustara que me gustase). Me apetece rescatar algunos de esos guilty pleasures. Por un último prurito de dignidad, obvio los obvios (Dance into the Groove y cosas así) y rescato los esquinados.

Double eran (pero sólo ahora me entero) un dúo suizo. En el 85 publicaron su primer LP, Blue, y en él esta maravilla. La estrofa está bien, sin más, pero el estribillo, con ese piano travieso, es memorable. (No faltará quien oyendo esto ya se hubiera dado cuenta de hasta qué punto me sublivella.)




5 comentarios:

Aaoiue dijo...

¿Quién podía pensar que *Double fuera suizo como la neutralidad, el queso, el chocolate, los relojes de cucú y los bancos? Lo curioso es que *Love me do sonó mucho en los sesenta y en los setenta (sobre todo en mi habitación de adolescente) y *The captain of the heart creo que cuando más sonó fue en la radio de los noventa. O por lo menos así me lo parece a mí(?). Es una maravilla, quema como el hielo.

SPQR dijo...

¿Qué será la música? Cuando leí “el Capitán de sus entretelas” no tenía ni idea, y sin embargo lo primero que me vino a la mente fue esa canción. Acerté. ¿Nunca se ha preguntado lo que podría haber sido si...? De haber actuado de otro modo, con otras circunstancias, de haber dicho o callado. Soy razonablemente infeliz con mí vida, es decir: me va bien. Y cada vez que escucho esa canción, me viene ése recuerdo agridulce que caracteriza a las películas románticas: un pub, café irlandés en las copas y una mujer.

Al59 dijo...

Senatus populusque: un diez en intuición & sinestesia. Hay algo contrafactual en la armonía de la canción, con la estrofa y el estribillo en tonos distantes, sin enlace lógico. El mismo estribillo es un boomerang armónico, que te devuelve a la tónica desde su reverso (logrando ese efecto de "y si"). El aire cool de la canción, como de no pasa nada, consigue que esos saltos suenen naturales, pero se produce un efecto de subidón, discreto y efectivo. Salvo por la batería, demasiado mecánica para mi gusto, es una pieza maestra.

Al59 dijo...

Marta (my dear): Yo también pensaba que era canción de los 90. A lo mejor es uno de esos hits durmientes que se reactivan de cuando en cuando.

Juan Poz dijo...

Gracias por la revelación de la autoría. Había oído la canción muchas veces en la radio, pero, por unas u otras razones, nunca identificaba a los autores. Estaba convencido de que era de Billy Joel: suena a cosa íntimamente suya; no sólo la melodía y los arreglos, sino la propia voz del solista.