jueves, 24 de diciembre de 2009

Jeunes Filles aux Jardin

Con los impresionistas pasa lo mismo que con los años 60: detrás de los nombres obvios (en este caso Debussy, Ravel y Satie) hay otros logros magníficos, que la comparación ha oscurecido. Mi profesor de guitarra, Aníbal, me comentó después de oír La puerta secreta que, teniendo en cuenta las cosas que voy componiendo, me encantaría Federico Mompou. Y tiene razón. Como suele pasar, me sonaba el nombre pero nada más. Espero que haya escrito tantas piezas como días del año, y poder descubrirlas a ese ritmo. Ésta, desde luego, es un magnífico comienzo. (La segunda versión, para sexteto de jazz, recuerda por momentos a Nino Rota y ¡Soft Machine!).



3 comentarios:

Joselu dijo...

Un cordial saludo, Alejandro, te tengo siempre muy presente y sé que aunque no nos comentemos muy a menudo sabemos que estamos aquí. Te sigo, aunque muchas veces no sé qué añadir a tus posts psicodélicos. Pásatelo muy bien.

El Crítico Constante dijo...

Feliz Navidad, o lo que sea, amigo Alejandro. Le hago por otras tierras pero no sé si estoy equivocado. Recuerdo el amarillo glacial de las hojas en aquel jardinillo de su pueblo. Paz a las personas de buena voluntad.

Al59 dijo...

Salud y paz a ambos. Estoy de vuelta en la casa donde me crié, sin casi acceso al ordenador, pero bien (quizá mejor, por eso mismo). Envío un fuerte abrazo para todos.