miércoles, 11 de octubre de 2006

La vergüenza


Y qué nombres tienen los libros de Juan Ramón: Entes y sombras de mi infancia, por ejemplo. Y de ahí, esta viñeta tan linda, tan suya:

La vergüenza

La vergüenza era para mí, de mí con no sé qué rebose de vinos dulces de la carne y la sangre, un conjunto de mujeres rubias, gordas y blancas que yo había visto coloradas: la hija rubia gorda y blanca de Trinidad, Carmen Díaz, Regina la pelirroja, siempre una rubia sofocada y muchas veces pecosa.

Todavía cuando oigo, digo, escribo vergüenza, aquellas mujeres vienen en cúmulo blanco, colorado, rubio ante mí en un sol verdadero o fantástico, con una estela de sensualidad oculta a la calle, abierta a la puerta falsa, y me dejan en las manos, en la boca un rico sabor de vinos moscateles.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Al: (Para leer y eliminar).
Permítame que le acredite mi embarazo por la verguenza de la subida a cubierta.

Al59 dijo...

Sr. Verle: espero no haberle incomodado. No me gustaba la idea de que el envío cayera en saco roto y pensé que sería buena idea ponerlo en posición visible. Si me he equivocado, permítame asumir la vergüenza correspondiente y ponerme a su servicio para cualquier cambio que estime conveniente.

Anónimo dijo...

Al: era pudor personal.
Ud. tranquilo.Gracias pòr su 'arrecogía'. Ya hablaremos de Gog.

Anónimo dijo...

Vino y mujeres un paradigma que atraviesa tantas culturas.

http://elsexodelasmoscas.bitacoras.com