
Otra entrega de sus tesoros: Juan Ramón Jiménez, Música de otros. Traducciones y paráfrasis, ed. bilingüe de Soledad González Ródenas, Barcelona: Círculo de Lectores, hoy mismo (o a lo sumo, ayer). En el dibujo jeneral (démosle el gusto) no hay trastorno: primero (1897-1912) algunos poetas gallegos (dialectales, como los llamaba él), algo de Ibsen y mucha Francia; después (1913-1954), la fascinación por los anglos (Shelley, Shakespeare, Yeats, Blake...). Apenas hay alguna desviación de la ruta (sendos momentos de Mallarmé y Baudelaire, abordados en plena anglofilia). No sé si es casual que en esta antología lo primero y de momento único que me arrebata sea esta sencilla versión, que debe ser una de sus primeras, del gran romance de Rosalía:
Cuando pienso que has huido,
sombra negra que me asombras,
al pie de mis cabezales
te veo haciéndome mofa.
Cuando imajino que huiste,
por el mismo sol te asomas,
y eres la estrella que brilla
y eres el viento que sopla.
Si cantan, tú eres quien cantas,
si lloran, tú eres quien lloras,
y eres murmullo del río
y eres la noche y la aurora.
En todo estás y eres todo,
para mí y en mí tú moras,
nunca me abandonarás,
sombra que siempre me asombras.
sombra negra que me asombras,
al pie de mis cabezales
te veo haciéndome mofa.
Cuando imajino que huiste,
por el mismo sol te asomas,
y eres la estrella que brilla
y eres el viento que sopla.
Si cantan, tú eres quien cantas,
si lloran, tú eres quien lloras,
y eres murmullo del río
y eres la noche y la aurora.
En todo estás y eres todo,
para mí y en mí tú moras,
nunca me abandonarás,
sombra que siempre me asombras.


























