sábado, 12 de enero de 2013

Algo queda


Debiera (y espero hacerlo) pulirla un poco, pero no resisto la tentación de compartir, con placenta y todo, la canción que acabo de musicar, la última (XLII) de las que componen Valorio 42 veces.  Así dice:


¿Queda algo de lo que pasa,
amor? Algo queda.

De las estrellas de anoche
que borró la mañana
huellas hay entre la yerba,
no sé qué letras de plata,
para que tú las leas.

Algo de lo que pasa,
amor, algo queda.

La rana misma que ahora
ha saltado a la charca,
zas, se fue, pero nos deja
onda tras onda en el agua:
nunca sabrás la cuenta.

Algo, algo de lo que pasa,
amor, algo queda.

Al aire, apenas decirla,
se voló la palabra:
eco y eco de ella ruedan
sin fin perdiéndose tras las
nubes y las estrellas.

Algo, amor, de lo que pasa,
algo queda.

Y del amor que en tus labios
una vez palpitara,
eco y onda y clara seña
laten y alientan y granan
donde ni tú lo sepas.

Algo queda de lo que pasa,
amor, amor, algo queda.


1984

Y así suena en versión instrumental, para dos melotrones, guitarra y cello:

2 comentarios:

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muy buen comienzo, promete un parto feliz.
Saludos.

Al59 dijo...

Gracias, José Miguel. No es sencilla la pieza, por lo irregular del estribillo y la medida variable de algunos versos de las estrofas, pero con un poco de paciencia pienso que la música acabará ajustándose sin fisuras al texto. De momento, le he dado una vuelta instrumental a la melodía, a ver cómo suena sin palabras. Muy setentera, me parece.