miércoles, 2 de enero de 2013

De Byron a Elvira Lindo


De Byron a Elvira Lindo. Me lleva varios días dando vueltas en la cabeza esta fórmula, que una de las mentes pensantes de Intereconomía utiliza para resumir la decadencia de la vida cultural española en un vídeo que nos acercó JA Montano. Hay varias tomas de partido en esta contraposición, y todas son lamentables. Básicamente, Byron es mejor (a ojos del pedante de turno) porque es inglés, es varón, es poeta, escribió para adultos, forma parte del canon y está muerto. La realidad es que Byron, a su pesar (tiene sus momentos), es un autor que no hace falta leer: como figurón, sirve de resumen de la literatura entendida en el peor de los sentidos, como exhibicionismo, egolatría y pose. Estar viva, resultar cercana a nosotros por su actitud, su lengua y su tiempo, escribir sin cascabeles, ser capaz de contarnos sus historias desde un narrador de otro sexo y haberse interesado (como Carroll o Twain, por citar dos varones anglosajones canónicos que el interecónomo, imagino, habrá de bendecir) por el mundo infantil (aunque no solo por él) son pecados de los que cabe estar muy orgullosa. Bien por EL.